Relevo y renovación para impulsar el compromiso firme e irrenunciable con la enseñanza pública y su profesorado


02 Mar, 2022

Relevo y renovación para impulsar el compromiso firme e irrenunciable con la enseñanza pública y su profesorado

    Finalizado el IX Congreso Sindical Estatal de ANPE, se ha producido la renovación del secretariado permanente y dado comienzo a una nueva etapa en un escenario social, político y económico donde la tarea sindical constituye una labor compleja. Eso no ha impedido que, en estos últimos cuatro años, los delegados de ANPE hayan llevado a cabo un enorme trabajo sustentado en nuestros principios y señas de identidad.

    Hace algo más de una década, nuestro país se adentraba de lleno en una grave crisis económica y social. Las drásticas medidas de contención del gasto público y los duros recortes de inversión en el ámbito educativo nos adentraron en un panorama completamente nuevo para el mundo educativo y sindical, que se ha mantenido hasta hoy. Podemos caracterizar este periodo por la pérdida sin precedentes de derechos laborales y profesionales adquiridos por los docentes a lo largo de varias décadas, y por un perjuicio claro a la educación pública. Por si fuera poco, hemos asistido al desarrollo y promulgación de dos leyes educativas, que en ningún caso han supuesto la verdadera y profunda reforma que ANPE ha venido demandando. Por ello, es buen momento para reflexionar sobre los avatares sufridos por la enseñanza pública y su profesorado durante estos últimos años.

    A pesar de ello, las iniciativas de ANPE han seguido calando profundamente en la sociedad, han servido para marcar las pautas por las que ha discurrido la opinión pública sobre los problemas y soluciones para el sistema educativo, y han elevado al primer plano de la actualidad conceptos como “cambio de modelo educativo”, “autoridad del profesor” y “esfuerzo”, que hasta hace poco eran sencillamente impensables. A pesar de la falta de voluntad negociadora del Ministerio de Educación y algunas Consejerías, es un motivo de orgullo que toda la sociedad reconozca a ANPE como el defensor del profesor y principal actor para el reconocimiento de su autoridad a través de la promulgación de diferentes normas en el ámbito autonómico y de su inclusión, a falta de desarrollo reglamentario, en las dos últimas leyes de Educación. Nunca dejaremos de exigir medidas que mejoren la educación en España y contribuyan al reconocimiento y dignificación de la profesión docente.

    Gracias a nuestras campañas se han dado a conocer numerosos problemas del sistema educativo y de los docentes. A pesar de ello, quedan muchos por abordar y solucionar. Somos absolutamente escépticos en lo referente a la consecución de un pacto político, social y territorial.  Apelamos a la responsabilidad de nuestra clase política para alcanzar al menos un acuerdo de mínimos sobre aspectos básicos que saque a la Educación de la confrontación ideológica y de la inestabilidad e incertidumbre en la que se encuentra instalada ante la incapacidad de diálogo y consensos. La Educación ha de lograr estabilidad y perdurabilidad: es necesario alejarla de los continuos cambios y vaivenes asociados a cada cambio de Gobierno.

    Nuestro principal objetivo ha de ser impulsar el compromiso firme e irrenunciable con la enseñanza pública y su profesorado, que nos ha permitido situarnos como verdadero referente del mundo educativo y garantía de profesionalidad, independencia y coherencia. En la actualidad nos encontramos un escenario marcado por el desarrollo reglamentario de la LOMLOE, donde la apertura del proceso de negociación sobre el diseño de la profesión docente, aunque tardío, genera un prudente halo de optimismo en el colectivo docente.

     ANPE ha abogado en todo momento por la negociación y búsqueda de acuerdos, desde sus señas de identidad, independencia y profesionalidad, y exigiendo la implementación de una serie de medidas esenciales para mejorar las condiciones sociolaborales de los docentes y el sistema educativo que pasan por:

  • Impulsar la enseñanza pública como eje vertebrador del sistema educativo y garante de la cohesión social y de la igualdad de oportunidades.
  • A partir del proceso de negociación que ha dado comienzo para el desarrollo de la Disposición Adicional séptima de la LOMLOE, abordar la situación del profesorado y su futuro profesional, dando respuesta al diseño de la profesión docente en un doble aspecto: un Estatuto del profesorado y una Ley de la profesión docente, que desde ANPE demandamos.
  • Regular un marco competencial básico en el que estén perfectamente definidas las respectivas atribuciones del Estado y las comunidades autónomas para vertebrar y cohesionar el sistema educativo.
  • Alcanzar un acuerdo de financiación que permita acometer las reformas necesarias en igualdad de condiciones en todo el Estado.

    Nuestro sistema educativo no puede seguir instalado en la transitoriedad e inestabilidad a la que se ha visto sometido en los últimos años, agravada por una compleja crisis territorial sin precedentes y que se traduce en una evidente desigualdad entre Comunidades Autónomas. El Ministerio y las Comunidades han de liderar, coordinar e impulsar las reformas necesarias, consensuando al menos una hoja de ruta con una serie de prioridades básicas que nos permitan introducir actuaciones relacionadas con la modernización del sistema educativo, las condiciones que afectan a su profesorado y la mejora del rendimiento escolar, eliminando todas aquellas medidas que devalúan la cultura del mérito, del rigor y del esfuerzo en el aprendizaje.

    Es necesario situar la educación en el lugar que merece en la política y la sociedad. Un lugar central y estable, alejado de la improvisación, donde imperen la reflexión y los planes de futuro. Y, a partir de ahí, preocuparse de lo verdaderamente prioritario: el alumnado y su profesorado.

    En estos momentos complejos y difíciles de cambios políticos e incertidumbre social,  y tras el proceso de relevo generacional y renovación acometido en nuestro IX Congreso,  desde ANPE nos comprometemos a seguir trabajando, con ilusión y responsabilidad, por la mejora de la Educación en España y de las condiciones de trabajo del profesorado. Desde esa posición, miramos al futuro con ilusión y esperanza.